Hoy traemos una receta de pollo y ajo pelado. Como ya es sabido el ajo es uno de los productos alimenticios más utilizados en el mundo. Ya sea por sus propiedades nutricionales, por los beneficios provenientes de su olor, para el cuidado de la piel, por el sabor que aporta a las comidas, entre otras.

En esta ocasión, a dicho alimento real tan importante se le une el pollo, otra estrella de la cocina, con el objetivo de crear un rico plato de pollo al ajillo. Una receta tradicional, sencilla y llena de sabor.

Ingredientes para cuatro raciones:

  • 1 ½ kilo de pollo troceado
  • 5 dientes de ajo
  • Harina de trigo
  • 10ml de zumo de limón
  • 500 ml de caldo de pollo
  • 150 ml de vino de Jerez
  • 1 hoja de laurel
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración:

  1. Dorar los ajos en el aceite de oliva.
  2. Mientras, sazonar el pollo y espolvorearle la harina.
  3. Freír el pollo con el fuego muy fuerte hasta que se dore el exterior.
  4. Una vez se haya dorado, retirar un poco de aceite, añadir el zumo de limón al cazo y remover para que todas las piezas del pollo se empapen del sabor.
  5. Posteriormente añadir a la mezcla el caldo de pollo, dos dientes de ajo pelado troceados y la hoja de laurel.
  6. Dejar que el conjunto cueza, y cuando el caldo se evapore, espolvorear el pimentón y removerlo todo.
  7. Justo después, echar el vino de Jerez y subir el fuego durante unos minutos hasta que hierva.

Y ya está listo. Tras unos sencillos pasos se puede disfrutar del jugoso pollo al ajillo. Ahora solo queda servirlo en una fuente con unos ajos confitados y acompañarlo con una suave salsa. En Chemajos la hacemos mucho para comer durante las reuniones del equipo o para disfrutar las tardes de domingo con la familia.  Anímate a preparar esta sencilla, pero deliciosa receta con nosotros.