La importancia del ajo pelado viene desde antaño, y a lo largo de la historia mucho ha evolucionado. Antiguamente, el ajo llegó de Asia Central y entró en el Mediterráneo desde los puertos de Egipto. Es una planta con unas capacidades y propiedades curativas a la que, desde sus orígenes, se le ha sido otorgado una serie de poderes mágicos. La usaban como especia en varias comidas y también como remedio curativo. 

En cambio, otros cronistas apuntan su origen al duro trabajo de enterrador, quienes comenzaron a usarlo como ambientador para camuflar el hedor de los cadáveres colgándose una ristra de ajo pelado alrededor del cuello. Hecho que pudo confundir esta práctica con otra más sobrenatural y le otorgó al vegetal poderes fuera de este mundo.

En Rumania, cuna del vampirismo, aparecen los primeros escritos que hablan de la relación entre los vampiros y los insectos; varios obispos de la época declaraban que los vampiros son «los mosquitos del infierno»; y el pueblo empieza a usar el ajo como repelente de vampiros y mosquitos.

En la actualidad, España es el país europeo que mejor ha introducido el ajo pelado en su recetario y por ello es la estrella de la gastronomía española. Fueron los súbditos españoles los que introdujeron el ajo pelado en América. Además, muchos profesionales de la medicina alternativa recomiendan el uso del ajo negro que es de origen japonés, para prevenir la diabetes, la hipertensión, entre otros. 

Por todo ello, desde Chemajos consideramos que la importancia del ajo pelado ha existido siempre. Un alimento del que la población se ha hecho con él y lo considera un imprescindible en sus comidas. Nosotros te contamos que nuestro ajo es de origen español y apostamos por lo innovador. Todo para que el paladar siga sintiendo ese sabor especial que tiene el ajo pelado desde antaño.