El ajo pelado es un realfood, y como venimos informando en Chemajos desde hace un tiempo, es imprescindible para una dieta equilibrada y un organismo sano. Es un vegetal con infinidad de propiedades y beneficios, que se consume de forma natural y sin pasar por procesos de elaboración.

Dichas propiedades del ajo pelado se pueden perder durante el proceso de cocinado. Por ello traemos una serie de trucos a tener en cuenta para que los beneficios de este realfood no se pierdan durante su cocinado.

Potencia la alicina:

  • La alicina, propiedad del ajo y que le aporta ese sabor y aroma peculiar, solo aparece cuando son dañadas las células del superalimento. Por eso, para obtener la mayor cantidad de esta proteína, es necesario cortar el ajo pelado en finísimas láminas. Así como escacharlo con un cuchillo o machacarlo con un mortero. Lo que se consigue con esto es que el diente de ajo, que al principio era sólido, se convierta en una pasta fresca y con un potente sabor.
  • Dejar reposar el ajo unos 10 minutos antes de cocinarlo o prepararlo para que suelte la mayor cantidad de alicina
  • Un error típico que se comete es cocinarlo. Sin embargo, la mayoría de los compuestos que conforman el ajo pelado son sensibles al calor. El 99% de la alicina, por ejemplo, se pierde durante el proceso de cocinado. Entonces, es mejor dorarlo que freírlo, y más preferible aún es comerlo crudo en pequeños trozos.

Como se ha comprobado, entonces, el ajo pelado es un realfood y es necesario comerlo a diario, pero no solo teniendo en cuenta la cantidad de este alimento real , sino cómo se manipula. En Chemajos lo preferimos crudo, cortado en trozo pequeños, imperceptibles al paladar, pero manteniendo todas sus propiedades y beneficios intactos. Súmate a nosotros, conviértete en un Realfooder y come ajo pelado todos los días.