La cosecha del ajo pelado es de gran importancia para Chemajos. Por eso, aunque cuidamos este superalimento durante todos los procesos, donde más vigilamos su tratamiento es en la cosecha. Este es el inicio y el momento del que depende, principalmente, la calidad y fortaleza del ajo.

Entonces, para que las condiciones sean óptimas y potencien una adecuada situación durante la siembra, en Chemajos vigilamos que:

  • El ajo se coseche a principios de primavera o mediados de otoño (alrededor del mes de noviembre) en lugares con máxima exposición solar ya que es un realfood que requiere mucha luz natural.
  • La hortaliza se siembre en una tierra que este blanda y rica en sustrato.
  • No sea plantado cerca de otros cultivos, y mucho menos detrás de las cebollas o cualquier especie perteneciente a la familia Liliaceae. Tampoco recomendamos ni permitimos cultivar ajos pelados después de la remolacha, alfalfa, guisantes, judías o una plantación de frutales.
  • Si debe ser cultivado con otros productos, que estos sean el trigo, cebada, colza, patata o lechuga.
  • Esté en suelo con un buen drenaje y con unos niveles de humedad óptimas y vigilados de forma exhaustiva.
  • Se coseche junto a los cereales, ya que esta hortaliza prefiere, además, los suelos francos o algo arcillosos y con contenidos moderados de cal.
  • Tras su recogida, sea sometido a un proceso de secado. Esto posibilita que el ajo pelado se conserve a temperatura ambiente hasta 3 meses.

En definitiva, así procedemos en Chemajos durante cada cosecha del ajo pelado. Vigilamos el cultivo para que se encuentre en condiciones óptimas. Así como que mantenga sus propiedades y beneficios intactos desde el inicio del proceso, hasta que es consumido por el cliente final.

Amamos este alimento real, y lo protegemos siempre. ¿Y tú, cuánto amas el ajo pelado? ¿Ya lo has probado en algunos de nuestros formatos?