El ajo pelado se utiliza como remedio natural desde antaño. Es un producto alimenticio con gran importancia, así como con beneficios y propiedades curativas que fueron descubiertas y explotadas por diferentes civilizaciones.

Tanto es así que su relevancia ya quedaba reflejada desde el tercer milenio a.C en el antiguo Egipto. Los grabados encontrados en la Pirámide de Keops de Gizeh, por ejemplo, demuestran que los faraones ofrecían ajos a los trabajadores para que mantuvieran su salud y fortaleza durante toda la jornada. Incluso en el Papiro Ebers, uno de los tratados médicos más antiguos, aparecía la planta del ajo.

Otra civilización que utilizaba el ajo pelado como remedio natural para la salud es el Imperio bizantino. De hecho, en la Edad Media empleaban este producto como medicamento ante úlceras y dolor de oídos. Así como para neutralizar venenos y tóxicos.

También se nombra este superalimento en los famosos textos del historiador y geógrafo griego Heródoto. O en los del filósofo Aristóteles, quien llegó a decir que los ajos son una cura para la hidrofobia y actúan como diurético.

Si se habla de tiempos más actuales, alrededor del año 1680, en los mercados españoles se vendía  pescado, arroz, ajos, piñones, almendras, avellanas, entre otros. Y de estos productos alimenticios el ajo pelado era uno de los más demandados por su poder laxante, por ser uno de los saborizantes por excelencia y por sus poderes medicinales.

Queda claro, entonces, que desde hace ya milenios, el ser humano se alimenta bien y conoce las propiedades del ajo pelado. Y en Chemajos, aunque no hace tanto tiempo como los griegos y los romanos, también somos conscientes del valor de este realfood.

Desde hace dos décadas que nuestro equipo se alimenta bien, ¿Y tú? Súmate a Chemajos, compra ajo pelado y disfruta de la comida nutritiva y 100% real.