El ajo pelado  tiene razones por las que comerlo siempre. Es un producto con tanto sabor, olor, versatilidad y propiedades que se ha convertido en un alimento indispensable en la dieta y la cocina española. Ingerir al menos un diente de ajo al día es sinónimo de vida mejor, corazón fortalecido y de protección constante contra enfermedades.

Algunos de los beneficios del ajo pelado, resultantes de esas propiedades son:

  • Disminución de las infecciones debido a virus gracias a las propiedades antivirales que posee. Como, por ejemplo, el selenio, un mineral con un alto poder antioxidante.
  • Una mejor salud intestinal. El ajo mejora la secreción de los jugos estomacales. Además, ayuda a controlar varias enfermedades digestivas.
  • Presión arterial regulada. El ajo promueve la apertura de los vasos sanguíneos, reduciendo así la presión arterial alta.
  • Previene de enfermedades cardíacas. Los compuestos que conforman este vegetal presentan efecto anticancerígeno, antimicrobiano y poseen una elevada actividad antioxidante con capacidad para reducir el colesterol total en niveles elevados. En efecto, la Asociación Americana del Corazón (AHA) ofrece una lista de alimentos específicos con algún efecto cardioprotector, y el ajo pelado es uno de ellos.
  • Normaliza los niveles elevados de glucosa en sangre y, al ser rico en iodo, es un regulador idóneo de la función tiroidea.
  • Las propiedades del ajo también ayudan a prevenir los efectos debilitantes y otros trastornos relacionados con la edad avanzada.

Estos son solo algunos de los beneficios de este superalimento. Queda claro, entonces, que  el ajo pelado tiene razones para comerlo siempre. Son tantas sus propiedades que, consumir al menos un diente de ajo al día, aumenta la longevidad. En Chemajos, de hecho, nos sentimos más fuertes que nunca. Ya vamos por 25, y lo que nos queda. ¿Y tú, ya has incluido este realfood en tu dieta diaria? No esperes, decide siempre vivir más y mejor.